Te has preguntado alguna vez ¿en cuántas áreas de tu vida no estás dispuesto(a) a ser la energía que se requiere para recibir lo que deseas?

En muchas ocasiones cuando solicitas informes de productos, cursos, talleres, actividades etc. lo primero que preguntas ¿cuál es el “costo”? o ¿cuánto “cuesta”? y ante la respuesta que nos proporcionan decimos que es “caro” o simplemente lo descartas porque piensas que no la vas a poder pagar, ahora pregunta, ¿qué es caro? Si te cambia la vida, te hace crecer, en verdad…. ¿es un gasto o una inversión?

Cuando decimos “cuánto cuesta” asumimos energéticamente que me va a generar un desgaste, algo que tengo que pagar, un sacrificio, siento que tengo que perder algo a cambio de lo que estoy adquiriendo y eso le resta fuerza y energía a lo que quieres recibir.

Ahora bien, hay que hacer aquí la diferencia entre no tener dinero y en no estar dispuesto a pagarlo. Una cosa es no tener el dinero, lo cual es una cuestión temporal, mientras que el no estar dispuesto a pagarlo no depende si tienes o no dinero, sino de no estar alineada con el deseo verdaderamente. Y esto va más allá del dinero.

Cuando estás dispuesto(a), pero en verdad dispuesto(a) a recibir algo diferente en tu vida, lo estás eligiendo y al elegirlo, no importa si tienes el dinero o no, si sabes cómo será el camino a eso que quieres, simplemente el estar dispuesto(a) marcará la diferencia a que eso se manifieste en tu vida o no.

Estar dispuesto(a) es elegir y es situarte en un espacio de ti mismo donde te permites ser la energía que se requiere para atraer lo que eliges. Cuando estás dispuesto(a), no importa el dinero por qué tu elección siempre será más poderosa y el universo observará esa disposición y todo se acomodará para actualizar y manifestar eso en tu vida.

Cuando pienses elegir, hazlo desde el corazón y hazte la pregunta si eliges "X" o "Y" será expansivo, beneficioso, gozoso y si lo adquieres como te va a contribuir eso en el futuro, el tomar una elección desde este punto hará que tu energía se expanda y observarás que llegará a tu vida el recurso para poder tomar eso que será beneficioso para ti, en cambio cuando piensas desde la carencia generas una contracción en tu energía generando más carencia en tu vida porque esa es la vibración que estás emitiendo.

Ahora pregúntate ¿En cuántas áreas de tu vida no estás dispuesto(a) a pagar el precio? ¿En cuantas áreas de tu vida te estás regateando? ¿Te permites atraer lo que eliges en tu vida o te limitas a seguir solo deseando y vibrando desde la limitación y la carencia?

¿Cuantas cosas haz dejado de gozar por el simple hecho de no estar dispuesto a elegir lo mejor para ti, sea del precio que sea?

¿Quieres que tu vida cambie? a partir de este momento comienza a elegir desde todo tu Ser y no solo desde el bolsillo, y sobre todo a estar dispuesto a recibir lo que realmente contribuya a tu vida.

 

 

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