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Categoría: Blog Registros Akáshicos
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¿Te han enseñado que todo en la vida se consigue con esfuerzo y sacrificio?, Pareciera que no existe una manera de vivir en forma liviana, tranquila y relajada.

Cuando tú vas a trabajar sientes que tienes que "hacer", sin embargo ese peso es producto de que en el trabajo no eres tú. Te has acostumbrado a no ser tú, a vivir la vida de otro; una vida fuera de ti mismo.

Todo empezó en la infancia, cuando perdiste el contacto contigo. Eras inocente, puro, alegre, amoroso, espontáneo, auténtico y feliz. ¿Y qué ha pasado contigo? ¿Dónde quedó la magia de ese maravilloso niño? Ese niño, debido a las reiteradas experiencias de desamor, tuvo que desconectarse de su pureza. Allí empezó todo.

Tú no eres tú; eres otra cosa; un producto del pasado. Te han transformado en un robot que repite pensamientos, emociones y conductas. Lo insultan y se enoja; lo critican y se defiende; lo ignoran y se fastidia; lo engañan y se cierra. A ese robot hay que desarmarlo para que pueda emerger la luz del niño que todavía está esperando dentro. Ese robot ha construido sus rígidas murallas y ha cerrado su corazón debido a que esperó durante mucho tiempo el amor puro, pero nunca lo recibió.

Esperó a que alguien lo reconozca como la luz que en verdad es, pero nadie lo reconoció. Entonces un día no soportó tanto dolor, tanta falta de reconocimiento, y no tuvo otra opción que dejar de ser él mismo para adaptarse a un extraño mundo habitado por millones de robots, llamados “adultos”.

Sí vuelves a ser tú mismo no tendrás que hacer más nada. Se terminará la lucha, la búsqueda, el esfuerzo. El esfuerzo surge del hacer y el hacer surge del no Ser. Tus acciones brotarán de la paz. Irás a trabajar siendo paz y contagiarás a todos los que olvidaron. No sentirás más la carga del trabajo, no te fastidiarás cuando laves los platos ni cuando hagas la cola en el banco. Porque tu estado interno lo llevarás a donde quiera que vayas.

Entra en tu corazón y quédate a vivir allí. Esto no es una metáfora; hazlo literalmente. Desciende de la cabeza al corazón. Allí dentro; sintiendo esa paz que no la cambias por ninguna pareja, ningún dinero y ninguna experiencia de este mundo, comenzará tu verdadera Vida.

Libérate de las cargas impuestas, esas cargas que no te corresponden, haz lo que te gustaría ser y hacer, en pocas palabras ¡SE TU MISMO!