Víctor Frankl, afirma que: “la puerta de la felicidad se abre hacia fuera, cuando más se quiere abrir hacia adentro, más se cierra”.

El servicio, actitud del espíritu para ayudar ante cualquier necesidad que puedan tener los demás, nos facilita salir de nuestro estado de comodidad, de pasividad, donde nos encontramos, abriéndonos a un mundo rico en experiencias donde podemos sacar lo mejor de nosotros mismos y a su vez enriquecernos con los demás.

Los tiempos actuales, nos hacen vivir con rapidez, estresados, pensando en todo lo que tenemos que hacer a lo largo del día, encerrándonos en nuestro pequeño mundo que no nos deja ver más allá de nuestras necesidades y deseos, sin poder ver lo que sucede a nuestro alrededor y sin voluntad de hacerlo. Viviendo hacia dentro nos hace más egoístas; cediendo el paso, en ocasiones, a estados de soledad, de tristeza, incluso de depresión.

Cuando se tiene orgullo, vanidad, egoísmo…es difícil ponerse en la piel del otro; sentimos que nos estamos rebajando ante la posibilidad de ayuda que se nos pueda presentar. Cuando nos asaltan pensamientos de rechazo tales como: “¿cómo voy yo a prestarle mi servicio si es a mí a quien debería servir?”. Preguntarse: ¿qué saco yo de todo esto? ¿Qué me das a cambio? Muestra la inferioridad moral que tenemos, aún por superar, porque puede cerrar toda posibilidad de una buena y sana relación, que albergaría situaciones para ponernos al servicio desinteresado y a su vez, gratificante con los demás. Esta actitud nos encierra más en la materia dejando el espíritu sin opción de manifestarse, dando la posibilidad de ir endureciendo poco a poco el corazón.

El maestro Jesús, dijo en cuanto al servicio: “… en cuanto lo hicisteis a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40).

El Sermón de la Montaña (Mateo, 7:12): “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos.”

Los sentimientos positivos que tenemos, nos inducen a ponerlos al servicio de nuestro prójimo. Eso nos potencia los valores del perdón, de la caridad, de la solidaridad, de la tolerancia, de la paciencia… los mismos que el Maestro no se cansó de enseñar y dar ejemplo a lo largo de su vida.

Pensar que nuestro trabajo va a repercutir en otra persona, nos predispone a cumplir con nuestras responsabilidades y compromisos lo mejor que sabemos, pues con nuestro trabajo bien hecho, también servimos a los que nos rodean, tanto a nivel familiar, social, laboral o solidarizándonos con el resto del mundo.

En muchos lugares de la tierra hay guerras, cataclismos, hambre, injusticias… gente que necesita consuelo, un abrazo, ánimos, una sonrisa… Tal vez haya alguien que necesite algo que nosotros podamos ofrecerle, comida, abrigo, elevar el pensamiento por ellos al Padre… Cada día es una oportunidad que nos da la vida, para ser útiles en la sociedad y hacerla un poquito mejor.

Enseñar a los hijos a servir a los demás es importante, porque aprenden actitudes muy valiosas acerca de cómo relacionarse con otras personas, anteponiendo las necesidades de los otros a las suyas. Los hijos que aprenden el valor de servir, desarrollan amistades más auténticas y disfrutan más en su relación con los demás.

El que sinceramente ama y la caridad es su principio de vida, hace posibles las obras del corazón.

Seamos hombres y mujeres de bien, engrandezcámonos con nuestro trabajo diario de transformación interna; de esta manera pondremos nuestro granito de arena para ayudar a cambiar el mundo.

“No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos, sino desmayamos”. Pablo (Gálatas, 6:9)

La vida es como agua entre los dedos, poco a poco se escurre y aunque tratemos de aferrarla ahí, en algún momento sólo quedarán gotas, nuestra misión radica en que esas gotas perduren eternamente y que con el reflejo de un rayo de luz se vuelvan más y más grandes.

Dar y servir a los demás es la única forma de pagar un poco de los muchos beneficios que uno ha obtenido enfocándose en cambiar.

El servicio como lectores de Registros Akáshicos es ser un canal para tí y ayudarte a encontrar esas respuestas que tu alma necesita en un ambiente de respeto y amor. Si te interesa una lectura o tomar un curso puedes ponerte en contacto con nosotros, es un placer poderte ayudar.

 

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