¿Alguna vez has escuchado esta clásica película de 1939?

Esta película está basada asimismo en la novela infantil El maravilloso mago de Oz, de L. Frank Baum, en la cual una niña estadounidense llamada Dorothy es arrastrada por un tornado en el estado de Kansas hasta una tierra de fantasía donde habitan brujas buenas y malas, un espantapájaros que habla, un león cobarde, un hombre de hojalata y otros seres extraordinarios.

A Dorothy le indican que la única manera de regresar a Kansas es pidiéndole ayuda al misterioso Mago de Oz, el cual vive en la Ciudad Esmeralda, y que para ir allí tiene que seguir el camino de baldosas amarillas. En su camino, Dorothy se hace amiga del Espantapájaros, quien desea un cerebro, el Hombre de Hojalata, quien desea un corazón, y del León Cobarde quien desea reencontrar su coraje. Los tres deciden acompañar a Dorothy al encuentro del Mago, con la esperanza de obtener eso que consideran que les hace “falta” (un cerebro, un corazón y coraje, respectivamente).

Durante el camino, son atormentados por numerosos intentos fallidos de la bruja para detenerlos, al llegar a la ciudad Esmeralda y encontrarse con el “Mago” descubren que todo era una mentira y el no tenía poderes, mas sin embargo el “Mago” les demostró que lo que ellos buscaban ansiosamente ya lo tenían y no se daban cuenta, el León demostró su valentía, el Espantapájaros se dio cuenta de su inteligencia y el Hombre de Hojalata que tenía un corazón, por supuesto Dorothy contaba también con la herramienta que la llevaría a casa “su deseo de regresar” y golpear las zapatillas rojas que traía puestas.

Esta historia si la traemos a nuestra vida actual nos damos cuenta que no vivimos tan distinto a esta antigua película, vamos por la vida buscando eso que nos “hace falta”, porque nos consideramos incompletos, infelices o incorrectos.

Vamos por la vida siguiendo pistas falsas que nos pueden llevar a sentirnos mas perdidos que al principio, dejamos de disfrutar el presente por estar pensando en donde encontraremos esa pieza del rompecabezas para sentirnos completos, vamos por la vida sin darnos cuenta que somos perfectos Tal y Como Somos, que todo está en nuestro interior, te das cuenta… ¡las respuestas están ahí dentro!, dejamos el aquí y ahora por estar siguiendo a falsos magos para que nos lleven de “regreso a casa” cuando en realidad ya estamos ahí, porque ahora estamos en un plano físico y la vida se vive en la tierra, la vida se trata de disfrutarla, no de padecerla.

¿Qué tal si te enfocas a disfrutar lo que tienes, en lugar de quejarte de lo que no tienes?, ¡haz aquello que te haga feliz y traiga paz a tu corazón!

Suscripcion boletín

Suscribete a nuestro boletín
captcha